
No deje que un pequeño cable arruine todo su lote de waferes
En el mundo de los semiconductores, basta con que se produzca un pequeño arco eléctrico para que todo un lote de waferes quede dañado. Es una verdadera pesadilla. Por eso utilizamos Teflón (PTFE) en los cables de nuestros calentadores. Este material no se derrite, no emite gases y es capaz de resistir altas temperaturas.
Pero, honestamente, el material por sí solo no es suficiente. No creemos en el “muestreo aleatorio”. Es un riesgo que simplemente no podemos asumir con equipos de alta tensión. Un simple agujerito en la carcasa o un pequeño daño en el conductor pueden provocar una falla eléctrica y dejar todo inactivo.
Por eso, hacemos las cosas de otra manera. Cada uno de los cables que salen de nuestra fábrica pasa por pruebas completas de resistencia al voltaje y a la electricidad estática. Probamos cada centímetro del cable para detectar cualquier defecto oculto, antes de que este llegue a su destino.
El Teflón es la mejor opción por una razón: permanece sólido incluso bajo altas temperaturas, mientras que el PVC o el silicón se destruirían. Además, ocupa poco espacio, lo cual es útil cuando se trata de instalar cables en espacios reducidos.
Un consejo: el PTFE es un poco más rígido que el silicón. Si su sistema requiere muchas curvas repetidas, tenga cuidado con el radio de curvatura. No quiere ejercer demasiada presión sobre el conductor.
Cuando estos cables se instalan en su sistema, el aislamiento evita que fluya corriente eléctrica innecesaria. Eso significa que no habrá “señales falsas” que interfieran con sus sensores sensibles.
Probamos nuestros cables hasta el límite, para que nunca sean el punto débil de su sistema. Un último consejo: si utiliza sus calentadores a las temperaturas máximas permitidas por el Teflón, asegúrese de que el flujo de aire esté ajustado adecuadamente. No quiere que el calor dañe gradualmente la carcasa del cable.