
Cómo evitar que el calentador por infrarrojos de su baño se convierta en un peligro
Seamos sinceros: los baños son un verdadero desafío para los dispositivos electrónicos. Hay vapor abundante, salpicaduras de agua y alta humedad. Si decide instalar lámparas de infrarrojos allí, no puede actuar a la ligera. Un error puede causar un cortocircuito o un fallo eléctrico. Asegurarse de que todo esté bien aislado requiere algo más que simplemente conectarlo a la corriente eléctrica.
La lucha contra la humedad
El mayor problema suele ser el punto donde los cables eléctricos se unen al tubo de cuarzo. Allí es donde suelen ocurrir los problemas. Para evitar que el vapor llegue al filamento, utilizamos siliconas resistentes a altas temperaturas o sellos especiales de vidrio a metal.
Piense en ello como un sello hermético que mantiene la electricidad en su lugar y evita que el agua entre.
Al comprar un dispositivo, preste atención a la clasificación IP. Para un baño normal, lo ideal es una clasificación IPX4. Pero si existe alguna posibilidad de que el dispositivo se moje o reciba salpicaduras intensas, opte por una clasificación IPX7. Así tendrá más tranquilidad.
Evitar las fugas de corriente
La humedad hace que los materiales aislantes sean menos eficaces. Por eso nos adherimos a los aislantes de cerámica. Ellos resisten bien el calor y la humedad sin dañarse.
Evite los plásticos baratos: tienden a deformarse y deteriorarse con el tiempo, lo que permite que la corriente se filtre.
Incluso con los mejores sellos del mundo, siempre es necesario tener una medida de seguridad. Siempre combine estas lámparas con un dispositivo RCD o GFCI. Es un dispositivo sencillo, pero muy útil. Tan pronto como detecta una fuga, corta la corriente. Listo.
El problema del calor
Hay un detalle importante aquí: estas lámparas generan mucho calor. Si las deja funcionando a plena potencia todo el tiempo, ese calor puede dañar los sellos hasta que se agrieten.
El metal y el vidrio se expanden cuando se calientan. Si se expanden demasiado, se crean pequeñas fisuras en la carcasa. De repente, su calentador “resistente al agua” ya no lo es tanto.
La solución es mejorar la ventilación del espacio. Deje que entre aire para que el calor no se acumule y dañe los sellos prematuramente. Así, el dispositivo durará más tiempo y usted estará mucho más seguro.