
Mantener los calentadores exteriores funcionando en condiciones de lluvia y niebla
Si alguna vez has colocado un calentador en el exterior, sabrás que hay dos cosas que pueden arruinarlo: la humedad y la suciedad.
Es un ciclo cruel: el vapor de agua impacta contra los elementos calefactores, lo que hace que estos se expandan y contrajan rápidamente. En poco tiempo, el metal se oxida y el aparato deja de funcionar. Por eso, diseñamos nuestros calentadores para que cumplan con la norma IP55. No se trata solo de una especificación técnica; es lo que evita que el aparato se dañe durante una tormenta.
¿Qué significa realmente “IP55”?
Piénsalo como un escudo. El primer “5” se refiere a la protección contra el polvo; evita que la suciedad llegue a las partes eléctricas del aparato. El segundo “5” significa que el aparato puede soportar chorros de agua desde cualquier ángulo sin problemas.
Utilizamos juntas resistentes y conexiones de cables bien selladas. ¿Por qué? Porque incluso una pequeña fuga en los cables o en la carcasa del reflector puede causar un cortocircuito. Además, cuando el polvo se acumula en el reflector, disminuye la eficacia del calor emitido por el calentador. Al final, tienes un calentador que está encendido, pero aún así sientes frío.
El peligro oculto: niebla y bruma
La lluvia intensa es más fácil de manejar que la niebla densa. La bruma, en cambio, es traicionera: encuentra los espacios más pequeños y se infiltra en ellos.
Para combatir esto, aplicamos recubrimientos hidrófobos en el vidrio exterior y diseñamos canales de drenaje en la carcasa. De esta manera, obligamos al agua a alejarse de la fuente de calor.
Si el agua se acumula en el tubo de cuarzo, se crean “puntos fríos”. El tubo se expande de forma desigual, y eso provoca su rotura. No es un sonido agradable de escuchar durante una cena.
Un consejo sobre el diseño
Hay un compromiso cuando se sella tanto un aparato. Al bloquear los espacios para evitar que entre agua, el aire no puede circular libremente dentro de la carcasa. Esto hace que el calor se acumule más rápidamente.
Por eso, no puedes simplemente apoyar estos calentadores contra la pared. Necesitan algo de espacio detrás de ellos para que el aire pueda circular. Si los colocas demasiado cerca de la pared, la temperatura interna aumentará y el interruptor térmico se activará, apagando el calentador justo cuando tus invitados están pasando frío.
Estos calentadores están diseñados para uso en patios comerciales, donde enfrentan condiciones climáticas extremas. Son muy resistentes, siempre y cuando se les dé algo de espacio para funcionar correctamente.