
Cómo detener ese estridente sonido de los frenos mediante la curado por radiación infrarroja de alta intensidad
A nadie le gusta que los discos de freno hagan ese ruido tan molesto. Ese sonido agudo suele ocurrir porque el material de fricción no se ha curado de manera uniforme. Imagínese como si estuviera horneando un pastel: la parte exterior se quema, pero el centro sigue crudo. Cuando la superficie se endurece demasiado rápido, se acumulan humedad y gases dentro del disco de freno. Esto genera tensiones internas y una densidad irregular. El resultado es que el disco de freno vibra y emite ruidos cada vez que entra en contacto con el rotor.
Llevar el calor donde realmente importa
Para solucionar este problema, utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. Los hornos convencionales simplemente soplan aire caliente alrededor del disco de freno, calentándolo desde el exterior. Las lámparas de infrarrojos son diferentes: penetran en el material y actúan directamente sobre los enlaces moleculares de las resinas. Esto significa que el núcleo del disco de freno se calienta a la misma velocidad que su superficie. De esta manera, se obtiene un material sólido y uniforme de arriba abajo. Sin acumulaciones de humedad o burbujas, y sin ruidos.
El truco para lograr el calor adecuado
No basta con encender la lámpara y esperar lo mejor. Es necesario ser preciso con la potencia y el voltaje utilizados. Utilizamos lámparas de cuarzo de alta potencia, ya que proporcionan la energía necesaria para superar las resistencias de las fibras cerámicas o metálicas. El objetivo es lograr un calentamiento rápido. Si se tarda demasiado tiempo, la superficie se quemará y todo volverá al punto de partida. También hay que tener en cuenta la distancia entre las lámparas. Si están demasiado cerca, se quemará la superficie. Si están demasiado lejos, habrá zonas frías. Generalmente, recomiendo ajustar la longitud focal según la mezcla de resinas que se utilice ese día.
Las implicaciones prácticas
La buena noticia es que estas lámparas pueden sustituir fácilmente a los sistemas de curado existentes. Pero aquí está el problema: esta intensidad de calor genera mucho calor ambiental. Si los ventiladores o conductos de aire no son suficientemente eficaces, podrían dañarse los componentes eléctricos. Se trata de mucha energía, y hay que manejarla con cuidado. Un último consejo: mantenga sus reflectores limpios. Puede parecer algo trivial, pero un reflector sucio puede reducir la eficiencia en un 20%. Cuando esto ocurre, las lámparas tienen que funcionar a mayor temperatura para alcanzar la temperatura deseada, lo que acelera el desgaste de todos los componentes.