
En el lugar de producción, no queremos calentadores que parezcan geniales en la caja, pero que dejen de funcionar en las noches frías. Por eso, cada calentador de efecto llama recibe un período de pruebas a plena potencia antes incluso de recibir su número de serie. Se hace esto para asegurarse de que el termostato, los dispositivos de seguridad y las conexiones funcionen correctamente. De esta manera, podemos detectar cualquier defecto o problema que pudiera surgir posteriormente y afectar el funcionamiento del calentador en el espacio donde se utiliza.
Lo que realmente importa Los calentadores de efecto llama dependen del calor radiante, utilizando tubos de cuarzo o elementos de fibra de carbono para emitir calor infrarrojo justo donde se necesita. La ventaja es que se siente el calor en la piel y en los muebles de inmediato, sin tener que esperar a que el aire se mueva. La potencia de estos calentadores está diseñada para uso exterior; los modelos comunes tienen una potencia de entre 1.5 kW y 2.0 kW en circuitos de 120 V, y 3.0 kW en modelos de 240 V. El efecto de llama se logra mediante LED que reflejan la luz sobre una pantalla resistente al calor. De esta manera, se obtiene el aspecto de fuego sin necesidad de combustión, y sin humo.
Por qué esto es importante en el uso exterior La comodidad en espacios exteriores es algo delicado. Una noche fría puede arruinar toda la experiencia de pasar tiempo al aire libre. Un calentador que no funcione bien obliga a las personas a refugiarse debajo de mantas. Nuestras pruebas de envejecimiento reducen los problemas que pueden surgir desde el primer día de uso. El calor radiante calienta primero a las personas y a las superficies, lo cual ayuda a todos a relajarse y permite que la conversación continúe fluidamente. Para aquellos que celebran cenas en el patio con frecuencia, esto significa menos interrupciones y menos quejas sobre el viento. Además, el espacio sigue siendo acogedor incluso cuando hace frío.
Aspectos prácticos Se trata de calentadores infrarrojos eléctricos, por lo que necesitan una toma eléctrica dedicada y deben conectarse a un circuito que coincida con la tensión nominal. Para instalaciones permanentes, es mejor conectarlos por cableado fijo. La mayoría de los modelos están diseñados para uso en lugares exteriores secos o protegidos. Es importante verificar el grado de protección contra la lluvia y mantener el calentador alejado de ella. El haz de calor calienta directamente los objetos, por lo que es necesario colocar el calentador de manera adecuada para evitar reflejos y garantizar una distribución uniforme del calor.